Ambientes extremos

Paraje de río Tinto. Créditos: Julio Segura Carmona.

Que río Tinto (Huelva, España) lo cataloguen como un análogo marciano debido a la extrema concentración de acidez no es una sorpresa; según Felipe Gómez del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) “es un análogo casi perfecto para probar tecnología y para simular las rocas que hay en Marte [fuente]”. Pero río Tinto no es el único análogo terrestre.

¿Qué ambientes nos interesan en un análogo terrestre? Interesan lugares donde se puedan simular una o varias características de algún punto del Sistema Solar. Por su interés astrobiológico, estos lugares son Marte, Europa, Encélado y Titán. Como hablar de los cuatro, abarcaría demasiado espacio para un post, me centraré en los dos primeros.

Análogos de Marte. Otro de ellos es el desierto más árido del planeta: el de Atacama (Chile). “Constituye uno de los mejores ejemplos de análogos terrestres de Marte, especialmente en lo que se refiere a la limitación de agua líquida (…) y probar instrumentación destinada a la detección de vida en Marte [fuente]”.

Análogos de Europa. Casi con total certeza, bajo el manto de hielo que recubre este satélite del planeta joviano existe un océano de agua líquida con altas concentraciones en sales.

Un ambiente que se estima bastante análogo a las aguas del satélite Europa en base a su composición química se encuentra en la laguna de Tirez (Toledo, España), unas aguas con altas concentraciones en sales en las cuales se han hallado signos de vida a nivel microscópico.

En la isla Ellesmere (Canadá) se puede encontrar el Fiordo Borup donde se han hallado unos hielos en superficie plagados de vida bacteriana con emanaciones de sulfuros del mismo aspecto que las encontradas en la superficie de Europa. Según Robert Pappalardo, del JPL, y en referencia a este entorno canadiense “es posiblemente el mejor análogo terrestre para la exploración de Europa a medio plazo [fuente]”.

Olga Prieto Ballesteros del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), asegura que “en las décadas que vienen las misiones espaciales tendrán que determinar las condiciones físicas, químicas y geológicas de la subsuperficie, y comprobar si el océano de Europa es o no hostil para la vida [fuente]”.

Además de los análogos terrestres, los científicos también disponen de cámaras de simulación para probar instrumental ya que los datos obtenidos en cuerpos del Sistema Solar deben ser lo más precisos posible. Si hay vida en el Sistema Solar -fuera de la Tierra- ésta será microscópica y el hallarla o no, dependerá de la precisión que hayamos conseguido.


¿Te interesa? Sígueme también en Twitter.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...