Ciudades sobre las nubes para explorar a Venus

Crédito: Advanced Concepts Lab at NASA Langley Research Center

Crédito: Advanced Concepts Lab at NASA Langley Research Center

En el futuro cercano es posible que grupos de astronautas empiecen a explorar el planeta Venus, siempre y cuando se mantengan alejados de sus cielos cubiertos de ácido.

Investigadores de la NASA han ideado un plan para enviar dirigibles de helio pilotados por humanos, los cuales sobrevolarán la atmósfera de Venus. La idea, llamada High Altitude Venus Operational Concept (HAVOC), “puede llevar eventualmente a una colonia permanente en el planeta que parece una versión infernal de la Tierra”, según explicó su desarrollador.

Establecer ciudades sobre las nubes “podría definitivamente ser un gran desafío tecnológico, pero es una visión que puede ser posible en un futuro”, comentó Chris Jones, quien trabaja con la NASA en el Langley Research Center, en Virginia.

No descarten a Venus

Pisar la superficie de Marte es el objetivo prioritario a largo plazo de la comunidad internacional de exploración espacial. De hecho, la NASA está trabajando en la forma de llevar humanos al planeta rojo a mediados de la década del 2030.

Pero Venus es otro objetivo potencial para la exploración humana, dijeron Jones y su colega Dale Arney, quien también trabaja con la NASA en Langley. A primera vista, esta idea puede parecer sorpresiva, ya que la superficie del planeta alcanza los 460°C, suficiente para derretir plomo, y su presión atmosférica es noventa veces más fuerte que la de la Tierra.

Pero HAVOC podría evadir la superficie, pues volaría cincuenta kilómetros sobre la densa superficie de dióxido de carbono, gas que domina el aire de nuestro vecino. Allá arriba, las condiciones son mucho más manejables, la presión atmosférica es casi idéntica a la que tenemos en la Tierra y la temperatura promedio es de 75°C.

Venus, que es casi del mismo tamaño de la Tierra, es el planeta más cercano a nosotros, lo cual lo convierte en el mundo al cual podemos llegar con mayor facilidad, o al menos en el menor tiempo.

Venus “puede ser el segundo planeta que visitemos después que podamos abandonar la Tierra”, explicó Arney. “Con eso en mente empezamos a mirar la mecánica orbital y algunas de las maneras para llegar a Venus, vivir y operar allá son favorables. Esa fue la patada que inició con el estudio”.

Sin embargo, de momento, HAVOC permanece como un estudio, pues la NASA no tiene planes concretos para convertir en realidad este concepto.

Creando HAVOC

El plan general de HAVOC pasa por establecer ciudades sobre las nubes de Venus en cinco fases. La primera de ellas es validar las tecnologías necesarias para los ambiciosos pasos que continúan.

La fase uno sería la exploración robótica de la atmósfera venusiana, usando naves de 31 metros. En la segunda fase, dos astronautas pasarían treinta días en órbita alrededor de Venus. En las fases tres y cuatro, dos miembros volarían en los cielos de Venus en un dirigible de 129 metros de treinta días a un año, respectivamente. Colonias permanentes podrían venir en la fase cinco.

Las naves HAVOC, que usarían la energía solar, podrían volar a una altitud de casi cincuenta kilómetros, en donde recibirían 40 % más energía del Sol que la que se capta desde la superficie de la Tierra.

Los vehículos podrían cargar una variedad de instrumentos para estudiar la atmósfera de Venus. Las naves tripuladas también podrían albergar un hábitat humano y un cohete que llevaría a los miembros de vuelta a órbita una vez terminen su tiempo en Venus.

Una vez en órbita, los astronautas podrían encontrarse con una nave espacial que los llevaría de vuelta a la Tierra.

Los desafíos a superar

Lograr que todo esto sea una realidad no será fácil, por supuesto. Mientras que la Unión Soviética exploraba la atmósfera de Venus con sus globos durante la Misión Vega en los ochentas, la humanidad nunca ha lanzado una nave completa hasta otro planeta.

Las naves HAVOC, que estarán dobladas para caber dentro de la nave de lanzamiento, entrarían a Venus a unos 25.750 km/h. Cuando lo hagan, desplegarían un paracaídas para detener su caída, desprenderse de su caparazón aéreo de protección y entonces empezarían a desdoblarse e inflarse con helio. Si todo sale a la perfección, las naves podrían establecerse a 48 kilómetros sobre la superficie de Venus, evitando sus infernales condiciones.

Las misiones robóticas durante la fase uno podrían validar esta compleja entrada, el descenso y la inflación en Venus antes que los humanos lo intenten.

Los paneles solares de las naves deberían también funcionar en el ambiente hostil, gotas concentradas de ácido sulfúrico son comunes en la atmósfera de Venus. El equipo HAVOC ha hecho algunos experimentos para identificar los materiales que podrían servir como capas protectoras para los paneles, dijo Jones.

Volver a la órbita de Venus desde las naves propone otro desafío: la gravedad de Venus es similar a la de la Tierra, tan fuerte que un poderoso cohete sería requerido para alcanzar el punto de encuentro con la nave espacial que circularía el planeta, explicó Arney. En comparación la fuerza de gravedad en marte es 40 % menor a la de la Tierra.

Lograr que HAVOC sea una realidad también requiere resolver desafíos que no son específicos de Venus. Idear sistemas que soporten la vida en los dirigibles y las naves espaciales, por ejemplo. “Hay muchas cosas que tenemos que desarrollar, sin importar el destino al cual apuntemos”, comentó Arney.

Él y Jones no han dado un precio estimado para el plan HAVOC, su estudio se ha concentrado en el desempeño y los aspectos tecnológicos del concepto de la misión.

Ciencia y exploración

Jones y Arney no están presionando a la NASA para que cambien su enfoque de enviar misiones con humanos a Marte y se decidan a favor de Venus. “No estamos diciendo: abandonen todos los otros planetas y vámonos a Venus”, aclaró Arney. “Estamos diciendo: si queremos ir a Venus ¿qué debemos hacer para llevar a cabo esta misión?”.

El concepto del dirigible ha captado la atención de científicos interesados en aprender más sobre ese planeta y su evolución, dijeron Jones y Arney. Hay muchas razones para estudiar el planeta que ha sido clasificado como el hermano de la Tierra. Por ejemplo, si fue similar a nuestro mundo hace muchos años hasta que un efecto invernadero se tomó el planeta y lo convirtió en el infierno que es hoy en día.

Científicos planetarios “han estado muy emocionados con HAVOC”, dijo Jones. “Aprecian que pueda envolver un buen número de desafíos tecnológicos que no pueden ser resueltos mañana. Pero el hecho de que se sugiera una plataforma para explorar a Venus sin duda los ha intrigado”.

Sin dudas, investigadores y rangos altos de la NASA están tomando el plan HAVOC de una manera más seria en estos días, añadió Arney.

“Cuando comenzamos con esto, mucha gente nos dijo: están locos ¿van a enviar humanos a Venus? Pero una vez empezamos a hacer los análisis y demostrarles dónde está la viabilidad, empezó a ganar adeptos que nos decían: Ok, ya vemos algo que es posible”, concluyó.

Fuente: Space.com

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