Cómo usar corazas para terraformar un planeta

Ciudad sobre coraza

Ciudades completas podrían colgar sobre corazas que se sostienen en la atmósfera del planeta recientemente terraformado. Crédito: Ken Roy/Seminario Interestelar Tennessee Valley.

Un día los humanos podrían re-hacer un mundo a imagen de la Tierra.

La transformación de un mundo inhóspito en uno habitable, un proceso conocido como terraformación, podría ser un exitoso camino para colonizar otros mundos después de un largo viaje interestelar, dice Ken Roy, ingeniero y presentador en el congreso de naves espaciales realizado a comienzos de octubre en Dallas, Tex.

La visión terraformadora de Roy depende de lo que él llama “Mundos caparazón o coraza”. Al llegar a un planeta ideal, los humanos tendrían que literalmente encerrar el mundo extraterrestre en el interior de un caparazón protector hecho de kevlar, tierra y acero.

“Tenemos un mundo principal. Ponemos una atmósfera en éste”, dice Roy. Podemos regular la composición, temperatura, presión a nuestra elección. Vamos a asumir que queremos una “Tierra normal”, y ponemos la coraza alrededor del mundo principal para contener esta atmósfera. La parte exterior de la coraza está esencialmente “vacía”.

Mientras que la gravedad del planeta permanecería inalterable, el resto del mundo podría ser construido muy similar a la Tierra después de importar materiales vitales, dice Roy. El nuevo mundo incluso podría tener algunos beneficios no ofrecidos por la Tierra, tales como:

  • Industria y dependencias que podrían beneficiarse del acceso al vacío usando un puerto que conecte al exterior de la coraza.
  • La radiación ultravioleta de una estrella podría no ser un problema ya que el mundo estaría totalmente encerrado.
  • La calefacción, enfriamiento y la duración de un día en el mundo no sería dependiente de la órbita del planeta alrededor de una estrella.
  • La coraza proveería de protección contra la radiación.
  • El mundo proporcionaría un parque ilimitado para diseño. Por ejemplo, ciudades podrían colgar hacia abajo desde el interior del caparazón.

Un cuerpo planetario pequeño como Marte o el lejano Plutón serían grandes candidatos para ser tratados como mundos coraza, dice Roy.

La gravedad marciana es aproximadamente un tercio de la que posee Tierra, y la superficie del planeta rojo es igual al área del suelo de la Tierra. Marte no tiene campo magnético, parece no existir tectónica de placas, y el núcleo del planeta está congelado, dice Roy.

Aunque todos estos factores podría parecer que lo transforman en un mundo inhóspito, en realidad ellos hacen que el planeta marciano sea un gran candidato para acorazarlo.

“Eso no es una algo malo”, dice Roy. “Esto significa que no tienes que hacer frente a volcanes y terremotos. Yo diría que eso es algo bueno”.

Mundo coraza terraformado

Humanos terraformadores pueden hacer playas y otros ambientes bajo la coraza. La gravedad del nuevo mundo no sería tan fuerte como en la Tierra, potencialmente podrían hacer vuelos sin motor he incluso volar fácilmente. Crédito: Ken Roy/Seminario Interestelar Tennessee Valley.

Roy admite que estos tipos de mundos no serían perfectos. La creación de un mundo coraza habitable sería un proceso intensivo; se necesitaría importar y producir grandes cantidades de nitrógeno y agua sobre el planeta, y la construcción de la coraza sería una gran empresa. Pero puede ser preferible a otros caminos de terraformación, dice.

Los métodos tradicionales de terraformación usados en cuerpos como Marte requerirían espejos que reflejaran la luz solar hacia la superficie del planeta, simulando el efecto invernadero para un pequeño planeta.

Si la atmósfera fabricada del mundo está diseñada para proveer condiciones como en la Tierra sobre la superficie del hogar tradicionalmente terraformado, a continuación los ingenieros necesitarían importar el equivalente a la mitad de la atmósfera de la Tierra aproximadamente, dice Roy. Esa atmosfera también sería desviada eventualmente hacia el espacio.

Un mundo con una caparazón del tamaño de Marte requeriría aproximadamente solo un 6,6 por ciento de la masa de la atmósfera terrestre, una cantidad de material mucho más manejable.

Las corazas podrían proporcionar el siguiente paso una vez que los seres humanos alcancen un planeta del tamaño de Marte orbitando otra estrella, dice Roy.

“Llegar [a otra estrella] es la mitad de la batalla, pero también tienes que prestar atención a lo que vas a hacer una vez que llegues allí”, dice él. “Uno de los objetivos del viaje a otra estrella es colonizar. Es poco probable que una vez que lleguemos a un sistema solar extraterrestre, encontremos un mundo en el que podamos vivir”

Fuente: Space

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Esta entrada fue publicada en Tecnología Espacial y etiquetada , , por Luis Feres. Guarda enlace permanente.
Luis Feres

Acerca de Luis Feres

Luis Feres Molina, estudiante de Ingeniería Civil Aeroespacial y actual miembro del GIP (Grupo de Interés en Propulsión) de la UdeC. Con mi equipo fabricamos cohetes, motores, paracaídas y cosas por el estilo; con el fin de cumplir una misión científica. Me encanta la tecnología espacial, específicamente el área de propulsión. Además tengo una gran pasión por la astronomía, la física y el estudio del cosmos, cuando miro el cielo nocturno me pregunto ¿por qué estamos aquí? ¿cómo se formó todo lo que conocemos? ¿cuáles son los límites de nuestro universo? si es que los hay, quisiera conocer las respuestas y viajar a las estrellas.