Descubren un tercer cinturón de radiación de Van Allen

Cinturones de radiación de Van Allen

Representación de los cinturones de radiación de Van Allen (en amarillo) y el espacio entre ellos (verde). Crédito:NASA/Van Allen Probes/Centro de Vuelo Espacial Goddard.

En septiembre de 2012, se permitió a los científicos que encendieran uno de los instrumentos de las sondas Van Allen (misión RBSP), recientemente lanzadas, después de apenas tres días en el espacio en lugar de esperar semanas como estaba planeado. Querían encender el instrumento REPT (Relativistic Electron Proton Telescope) de modo que sus observaciones se superpondrían con las de otra misión, conocida como SAMPEX (Solar, Anomalous, and Magnetospheric Particle Explorer), que pronto sería sacada de órbita para reingresar a la atmósfera de la Tierra.

Ahora están muy contentos de haberlo hecho, ya que ocurrió algo que nadie había visto antes. Un tercer anillo previamente desconocido se formó en los cinturones de radiación de Van Allen que rodean la Tierra. Los científicos observaron –incrédulos- mientras sus datos mostraban la formación del cinturón extra que luego desapareció repentinamente, como si hubiese sido cortado con un cuchillo.

“Primero pensamos que nuestros instrumentos no funcionaban correctamente”, dijo Dan Baker, un miembro del equipo de las sondas Van Allen de la Universidad de Colorado en Boulder, “pero rápidamente supimos que estábamos observando un fenómeno real”.

Lo que ocurrió es que poco antes que REPT fuera encendido, la actividad solar del Sol había enviado energía hacia la Tierra que causó que los cinturones de radiación crecieran. Las partículas energéticas adoptaron una nueva configuración, mostrando un tercer cinturón que se extendía al espacio.

“Para el quinto día que REPT había sido encendido, pudimos planear nuestras observaciones y ver la formación de un tercer cinturón de radiación”, dice Shri Kanekal, científico adjunto de la misión. “El tercer cinturón continuó mostrándose maravillosamente, día tras día, semana tras semana, durante cuatro semanas”.

Desde su descubrimiento en 1958, hemos sabido que los cinturones de radiación de Van Allen están formados por dos capas con forma de rosquilla de partículas energéticas cargadas alrededor del planeta Tierra, mantenidas en su lugar por su campo magnético.

Los científicos están ahora incorporando lo que vieron en los nuevos modelos de los cinturones de radiación; una región a veces puede crecer dramáticamente en respuesta a la energía proveniente del Sol, afectando a los satélites y naves o representando un riesgo potencial para el vuelo espacial tripulado.

Los cinturones se encuentran normalmente entre 200 a 60.000 kilómetros sobre la Tierra, pero el nuevo anillo estaba mucho más lejos.

Lanzadas el 30 de agosto de 2012 como la misión Radiation Belt Storm Probes, las sondas gemelas fueron renombradas en honor al descubridor de los cinturones, el astrofísico James Van Allen. Las observaciones de los cinturones han mostrado que son dinámicos y misteriosos. Sin embargo, este tipo de estructura dinámica de tres cinturones nunca había sido observada, o incluso considerada teóricamente.

El conjunto de instrumentos ECT (Energetic Particle, Composition, and Thermal Plasma) a bordo de las sondas fue diseñado para ayudar a comprender cómo las poblaciones de electrones que se mueven casi a la velocidad de la luz y los iones en el espacio se forman o cambian en respuesta a los flujos variables de energía proveniente del Sol.

Lo que el equipo ha aprendido hasta ahora ya está reescribiendo lo que se conocía acerca de los cinturones de Van Allen.

“Estos eventos que hemos registrado son extraordinarios y ya nos están permitiendo perfeccionar y confirmar nuestras teorías de la dinámica de los cinturones de una manera que nos llevará a predecir su comportamiento, lo que es importante para comprender el clima espacial y para la seguridad de los astronautas y naves espaciales que operan dentro de una región geoespacial tan peligrosa”, dijo el astrofísico Harlan Spence, investigador principal de ECT.

El equipo publicó su artículo en la revista Science.

Fuente: Universe Today

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  • Si fuese cierto lo del tercer anillo seria el fin de todo lo que conocemos ya deberiamos haber sentidos los efectos (sobre todo magneticos y visuales del tercer anillo)en efectos de radiacion y gravitatorios no es así ojala que yo este confundido o estos estén equivocados