Kepler encuentra un “gigante gaseoso” del tamaño de la Tierra

KOI-314c

Representación artística de KOI-314c, un planeta cubierto de gas y con la misma masa de la Tierra.
Crédito: C. Pulliam y D. Aguilar (CfA)

Los planetas gaseosos no siempre resultan ser mundos monstruosos del porte de Júpiter o Saturno (o todavía más grandes): aparentemente, también pueden tener tamaños que apenas sobrepasan el de la Tierra.

Este fue el descubrimiento anunciado en Washington, DC, el pasado 5 de enero durante la reunión número 223 de la Sociedad Astronómica Estadounidense (AAS, por su sigla en inglés). En tal ocasión, se presentaron los hallazgos relacionados al gaseoso (pero sorprendentemente pequeño) exoplaneta, KOI-314c.

“Puede que este planeta tenga la misma masa que la Tierra, pero ciertamente no se parece a ella,” señaló David Kipping, autor principal del descubrimiento del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian. “Es la prueba de que no existe una línea divisoria clara entre los mundos rocosos como la Tierra, y otros más blandos como los gigantes de gas o planetas compuestos por agua.”

Descubierto por el Telescopio Espacial Kepler — irónicamente, durante una búsqueda de exolunas — el KOI-314c fue encontrado al transitar una estrella enana roja a una distancia de tan sólo 200 años luz — “la nada misma para los estándares de Kepler,” comentó Kipping (la profundidad de observación de Kepler alcanza unos 3.000 años luz).

Kipping utilizó la técnica de variaciones del tiempo de tránsito (TTV) para estudiar dos de los tres exoplanetas que se encuentran orbitando a KOI-314. Ambos tienen diámetros que superan en un 60% al de la Tierra, pero sus respectivas masas son muy diferentes. KOI-314b es un cuerpo denso, rocoso, de unas cuatro masas terrestres, mientras que KOI-314c es más liviano. Que un planeta tenga una masa similar a la de la Tierra, indica que su atmósfera ha de ser gruesa e “hinchada,” similar a la que puede hallarse en Neptuno o Urano.

Pero a diferencia de esos helados lugares, este nuevo exoplaneta resultó ser caliente. Completando una órbita en torno a su estrella cada 23 días, la temperatura en KOI-314c alcanza los 104ºC… Demasiado caliente como para contener agua en estado líquido y, por tanto, también demasiado caliente para albergar vida como la que conocemos.

De hecho, el equipo de Kipping encontró que KOI-314c es apenas 30% más denso que el agua, sugiriendo que tiene una “atmósfera significante, de cientos de millas de espesor” y que probablemente está compuesta por hidrógeno y helio.

Se cree que originalmente KOI-314c puede haber sido un “mini Neptuno” que perdió parte de su atmósfera al ser esta evaporada por la intensa radiación de la estrella.

Además de ser el exoplaneta más liviano cuya masa y diámetro se hayan medido, KOI-314c sirve como prueba del éxito y sensibilidad del relativamente nuevo método TTV, el cual resulta particularmente útil para el estudio de sistemas multiplanetarios en los que los tambaleos gravitacionales más sutiles revelan la presencia y detalles de cuerpos vecinos.

“Estamos madurando el método de las variaciones de tiempo de tránsito,” dijo Kipping. Ya en el cierre de su presentación en AAS223, agregó: “En realidad, es como reciclar la forma en que hace 150 años se descubrió Neptuno al observar los tambaleos de Urano. Creo que es un método del que estarán teniendo más noticias. Podríamos incluso llegar a detectar la primera Tierra 2.0 haciendo uso de esta técnica en el futuro.”

Fuente: Universe Today

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  • Ariel De Mársico

    ¡Qué interesante noticia! Las noticias relacionadas con exoplanetas son las más llamativas. Esperemos que pronto puedan encontrar más por este método.