La búsqueda de vida

Planeta habitable

Ilustración artística de un planeta habitable. Crédito: rich35211 (deviantART).

Un paper de Carl Sagan publicado en 1993 en Nature tenía, muy apropiadamente, un toque de ciencia ficción en él. Hace 20 años, Sagan y un equipo de otros astrónomos anunciaron que habían descubierto vida en un planeta en la galaxia. Usaron datos del telescopio espacial Galileo para captar las claras firmas del metano y dióxido de carbono en la atmósfera del planeta y agua abundante en estado sólido y líquido en su superficie. Incluso confirmaron la presencia de emisiones de radio procedentes del planeta; el autógrafo inconfundible de la inteligencia.

El Nature PastCast de octubre –uno de una serie de audios disponibles en el sitio web de Nature– relata la historia. El giro fue, por supuesto, que este planeta era la Tierra. Sagan y su equipo intentaban probar un método para encontrar vida en otros planetas, utilizando la Tierra como calibración para futuras misiones que podrían explorar las profundidades de la galaxia en busca de señales de vida.

Esos no fueron buenos tiempos para pensar acerca de la vida en otros lugares. En esos momentos, el Congreso de Estados Unidos debatía si reducir los fondos para el programa SETI de la NASA, la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Así que Sagan y su equipo se dedicaron a la tarea de forma tan objetiva como pudieron, llegando, no obstante, a su inevitable conclusión. Fueron muy cuidadosos al declarar que “la vida es la hipótesis en última instancia”, y mostraron que es una pregunta científica que necesita una respuesta.

La mayor pregunta, por supuesto, se mantiene sin respuesta, aunque no es por no haberlo intentado. SETI fue lanzado a finales de la década de 1950, impulsado por el optimismo de la era espacial. En 1959, un paper en Nature de Giuseppe Cocconi y Philip Morrison sugería que si las civilizaciones de cualquier lugar quisieran comunicarse con los humanos, probablemente usarían señales electromagnéticas. “Deberíamos asumir que hace mucho tiempo establecieron un canal de comunicación que un día conoceríamos, y que ellos esperan pacientemente señales de respuesta desde el Sol que les permitiría saber que una nueva sociedad ha entrado a la comunidad de la inteligencia”, escribieron.

Poco después, el astrónomo Frank Drake se estaba preparando para una de las primeras conferencias en abordar la búsqueda de vida extraterrestre. Como una planificación poco definida, presentó una lista de variables desconocidas que sería necesario resolver a fin de predecir si existe vida inteligente en algún lugar del Universo. Por ejemplo, ¿cuántos sistemas planetarios que son adecuados para el desarrollo de vida inteligente existen? ¿Cuántos planetas similares a la Tierra los orbitan? ¿Cuál es la probabilidad de que surja la vida en cualquiera de ellos? Drake formuló una ecuación que creó un marco matemático para tales variables.

La investigación desarrollada desde el paper de Sagan está haciendo que la ecuación de Drake sea más fácil de solucionar hoy de lo que ha sido antes. Ya se ha realizado una prueba de control, así que los astrónomos saben que sus pruebas de vida funcionarían. Mientras tanto, el primer exoplaneta fue descubierto en 1992, y cientos más han sido detectados desde entonces.

Los científicos pueden usar variantes de la prueba de control de Sagan para caracterizar las atmósferas y ubicaciones de exoplanetas que orbitan alrededor de sus estrellas. ¿Estamos ahora en tiempos no de optimismos de la era espacial, sino de realismo? La vida sigue siendo la hipótesis de última instancia para los astrobiólogos. Pero si no la encuentran, no estarán desilusionados. Sería igual de interesante, dicen, descubrir que no todos los ambientes de aspecto habitable generan vida, y que la Tierra es única al estar repleta de ésta.

Fuente: Nature

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Felipe Campos

Acerca de Felipe Campos

Ingeniero en Informática. Atraído desde pequeño por la ciencia, y aficionado a la astronomía desde hace algunos años. Con el tiempo que dispone, intenta acercar esta ciencia a la gente, ya sea mediante la publicación de artículos o de eventos y actividades astronómicas en Chile. Traductor de ESOcast para el Observatorio Europeo Austral.

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  • Eduardo Herrera Escudero

    “Poco después, el astrónomo Frank Drake se estaba preparando para una de las primeras conferencias en abordar la búsqueda de vida extraterrestre. Como una planificación poco definida, presentó una lista de variables desconocidas que sería necesario resolver a fin de predecir si existe vida inteligente en algún lugar del Universo. Por ejemplo, ¿cuántos sistemas planetarios que son adecuados para el desarrollo de vida inteligente existen? ¿Cuántos planetas similares a la Tierra los orbitan? ¿Cuál es la probabilidad de que surja la vida en cualquiera de ellos? Drake formuló una ecuación que creó un marco matemático para tales variables.” BUENO, FALTA UNA MUY IMPORTANTE ‘VARIABLE’ EN ESTA ECUACION MATEMATICA: CUALES SON LAS PROBABILIDADES DE QUE EL SER SUPREMO, DISEÑADOR DE LO QUE EXISTE HAYA CONSIDERADO CREAR VIDA FISICA FUERA DE LA TIERRA?