La máquina del tiempo de Anticitera

Parte del del mecanismo de Anticitera. Crédito: Marsyas (Wikimedia Commons).

Leonardo da Vinci pudo haber dejado bocetos de helicópteros, tanques y submarinos, pero es extraño que encontremos artefactos reales que parezcan tan por delante de su tiempo. Casi como un cuento de ciencia ficción de arqueólogos que encuentran un reloj de pulsera enterrado en una pirámide egipcia o un automóvil bajo los cimientos de Stonehenge, tenemos un ejemplo de un computador científico que fue construido entre los años 150 y 100 a.C. Era tan avanzado que nada de esa complejidad sería desarrollado nuevamente hasta el siglo XIV.

El mecanismo de Anticitera estuvo perdido para el mundo durante siglos. El dispositivo fue rescatado en 1900 de una nave que se hundió camino a Roma, en el siglo I a.C., entre Creta y la isla de Anticitera en el Mediterráneo. Cuando se descubrió que uno de los fragmentos contenía una rueda de engranaje de bronce, la idea de que fue alguna clase de reloj astronómico fue desestimada como un anacronismo demasiado fantástico. No fue hasta 1951 que la investigación fue reanudada por un historiador de ciencia británico llamado Derek J. de Solla Price. Hasta el momento han sido recuperados 82 fragmentos de lo que ahora es considerado el computador astronómico más antiguo conocido.

El dispositivo está hecho de bronce y contiene 30 engranajes, aunque originalmente pudo haber tenido hasta 72. Cada engranaje fue cortado a mano minuciosamente con entre 15 y 223 dientes triangulares, los que fueron la clave para descubrir las diversas funciones del mecanismo. Estaba basado en teorías de astronomía y matemáticas desarrolladas por los astrónomos griegos, quienes pudieron haberse inspirado en las antiguas teorías astronómicas babilónicas, y su construcción podría ser atribuida al astrónomo Hiparco, o, más probable, Arquímedes, el famoso matemático, físico, ingeniero, inventor y astrónomo griego. Se desconoce por qué o para quién fue construido.

El disco frontal principal mostraba el año egipcio de 365 días y los signos del zodiaco griegos y podía ser ajustado para compensar el cuarto de día adicional en el año solar. Probablemente el disco tenía tres manecillas que marcaban la fecha y las posiciones del Sol y la Luna, mientras que un mecanismo separado mostraba las fases de la Luna y, posiblemente, también mostraba los cinco planetas conocidos en ese entonces; Mercurio, Marte, Venus, Júpiter y Saturno.

En la parte trasera, un disco superior mostraba el ciclo metónico de 19 años de las fases de la Luna, el ciclo calípico de 76 años (cuatro ciclos metónicos) y calculaba el ciclo olímpico de 4 años. El disco inferior mostraba el ciclo de Saros de 18 años y 11 días y los 54 años con 33 días del ciclo de Exeligmos o triple ciclo de Saros. Era impulsado por una manivela ahora tristemente perdida. Es pequeño, compacto y portátil con sus instrucciones completas grabadas sobre él en griego, de las cuales aproximadamente el 95% han sido descifradas.

Las frágiles piezas que quedan han sido examinadas y modeladas usando tomografía de rayos X y gamma de alta resolución y se han construido diversas reconstrucciones y réplicas. Incluso hay un modelo creado a partir de piezas de Lego.

Fuente: Universe Today

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Felipe Campos

Acerca de Felipe Campos

Ingeniero en Informática. Atraído desde pequeño por la ciencia, y aficionado a la astronomía desde hace algunos años. Con el tiempo que dispone, intenta acercar esta ciencia a la gente, ya sea mediante la publicación de artículos o de eventos y actividades astronómicas en Chile. Traductor de ESOcast para el Observatorio Europeo Austral.
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  • asdf

    muy bueno sigue posteando :D

  • ricardo

    Donde encontraron el reloj de pulsera fue en la antigua china dentro de un tarro ming y estos objetos son llamados OOPARTS ( Objetos fuera de tiempo )

  • tomas aguilar araoz

    muy interesante y avanzamos cre que somos expectadores de tiempos preteritos