La vida extraterrestre puede acurrucarse bajo mantas de hidrógeno

La atmósfera terrestre. Crédito: NASA.

Nuestro planeta parece estar justo en el lugar correcto para ostentar un clima templado. No tan cerca del calor de la estrella, ni tan lejos de su calidez, en una angosta zona habitable en la que el agua es líquida y la vida puede prosperar. Pero la Tierra podría soportar vida incluso si estuviese tan lejos del Sol como lo está Saturno, afirman dos científicos en EE.UU., siempre y cuando el hidrógeno abunde en el aire. Si están en lo correcto, entonces pueden existir miles de millones de planetas con vida mucho más allá de sus estrellas de lo que previamente se pensaba.

La Tierra debe mucho de su calor al dióxido de carbono y vapor de agua en su atmósfera que atrapan el calor, pero esos gases de efecto invernadero se congelan con las bajas temperaturas que hay lejos de una estrella. Por el contrario, el hidrógeno se mantiene gaseoso, y a altas presiones es también un efectivo gas de efecto invernadero.

Raymond Pierrehumbert, de la Universidad de Chicago, y Eric Gaidos, de la Universidad de Hawái en Honolulu, calcularon el efecto de calentamiento de una capa de hidrógeno en planetas del tamaño de la Tierra, así como en otros mundos unas pocas veces más masivos que el nuestro, conocidos como “súper-Tierras”. Encontraron que, un planeta envuelto en una atmósfera de hidrógeno algunas docenas de veces más delgada que la nuestra de nitrógeno y oxígeno, podría mantenerse caliente estando a más de 15 veces la distancia de la Tierra al Sol. Y, a pesar del grosor de esta atmósfera alienígena, Pierrehumbert y Gaidos calcularon que la luz solar que alcanzaría la superficie del planeta sería suficiente para fomentar la fotosíntesis.

“Es una idea ingeniosa”, dice James Kasting de la Universidad Estatal de Pennsylvania en University Park, “pero soy escéptico con respecto a si se pueden formar estos planetas”. Duda que un planeta similar a la Tierra o una súper-Tierra pudiese retener tanto hidrógeno desde la nube de gas que rodea a una estrella joven.

Kasting añade que los planetas alejados serán más débiles y difíciles de ver que planetas cercanos a la estrella, por lo que hallar estos mundos distantes será más difícil, al igual que el estudio de sus atmósferas.

Sin embargo, Pierrehumbert y Gaidos apuntan a un planeta conocido que puede encajar con esta idea. Llamado OGLE-05-390Lb, es alrededor de seis veces tan masivo como la Tierra. Orbita una enana roja -una estrella pequeña, fría y tenue- a 2,6 veces la distancia de la Tierra al Sol. Un planeta desnudo tan lejos de una estrella tan débil sería un mundo helado. Pero con una atmósfera de hidrógeno espesa, podría, potencialmente, mantener agua líquida en su superficie, dicen los investigadores en un estudio que aparece en The Astrophysical Journal Letters.

Aún si un planeta alejado tuviese vida, esta vida podría firmar su propia sentencia de muerte. Algunos tipos de microbio consumen hidrógeno y dióxido de carbono. Mediante la reducción de estos gases de efecto invernadero, los microbios pueden transformar su mundo cálido en una bola de nieve gigante, matándolos a todos.

Fuente: New Scientist

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