Módulo expansible fue instalado en la Estación Espacial Internacional

Módulo BEAM instalado en la Estación Espacial Internacional tras su expansión.Concepto del artista. Crédito: Bigelow Aerospace

Módulo BEAM instalado en la Estación Espacial Internacional tras su expansión.Concepto del artista.
Crédito: Bigelow Aerospace

El brazo robótico de la Estación Espacial Internacional, controlado por ingenieros desde la Tierra, extrajo un hábitat experimental expansible de la cápsula de suministro Dragon de la empresa SpaceX y procedió a unirlo al complejo que orbita alrededor de la Tierra.

Fabricado por la empresa Bigelow Aerospace, el nuevo módulo pasará dos años en la estación espacial, con el fin de comprobar si este nuevo diseño se puede incorporar en futuros laboratorios de investigación orbitales y en expediciones de espacio profundo.

El módulo de actividad expansible de Bigelow (BEAM, por sus siglas en inglés), voló a la estación espacial dentro de la cápsula Dragon de SpaceX la semana pasada. Este viaje fue organizado por Bigelow y por la NASA quien está pagando $17.8 millones de dólares a la compañía con base en Las Vegas por este proyecto.

A diferencia de los otros módulos de la ISS que están hechos de aleaciones de metal, BEAM está hecho de un tejido reforzado para que sea resistente a la radiación y al bombardeo de diminutas partículas de chatarra espacial y de micrometeoritos.

Uno de los objetivos del proyecto BEAM es verificar que el concepto de un módulo inflable puede resistir las inclemencias del vuelo espacial.

Los ingenieros enviaron los comandos para soltar el módulo BEAM de su empaque, al interior de la cajuela sin presurizar de la cápsula Dragon, en las primeras horas del sábado 16 de Abril y aproximadamente a las 06:16 a.m GMT el brazo robótico de 58 pies de largo, apodado Canadarm 2, removió el módulo que pesa aproximadamente 1413 kilogramos de la cápsula de SpaceX.

Imagen actualizada después de la instalación del BEAM. Creditos: NASA/Tim Kopra

Imagen actualizada después de la instalación del BEAM.
Creditos: NASA/Tim Kopra

El brazo robótico instaló el módulo BEAM, que mide aproximadamente 1.7 metros de largo y cerca de 2.4 metros de diámetro en su configuración expandida, a un puerto de atraque en uno de los lados (popa) del módulo Tranquility de la estación Espacial.

La instalación se completó a las 09:36 a.m. GMT de acuerdo con el vocero de la NASA, Dan Huot.

El módulo se inflará completamente el 26 de Mayo, en su configuración final su volumen será cuatro veces mayor que su tamaño actual, alcanzando el tamaño de una tienda de campaña de tamaño familiar. Los administradores de la ISS quieren esperar para inflar el BEAM hasta que el complejo de investigación y su tripulación se encuentren en un periodo de poca actividad, sin llegadas o salidas de astronaves.

La compañía Bigelow Aerospace tiene la intención de realizar un lanzamiento de un módulo 20 veces más grande a la órbita baja de la tierra en el 2020, y de esta manera empezar a formar el eje central una estación espacial comercial que pueda ser visitada por turistas e investigadores.

El hábitat está hecho de un material similar a una fibra polimérica denominada Vectran, de acuerdo con Lisa Kauke, administradora adjunta del programa en Bigelow Aerospace. La NASA usó materiales similares en las bolsas de aire que amortiguaron el aterrizaje de los rovers Pathfiner, Spirit y Opportunity en Marte.

Después de que el módulo se infle, se espera que astronautas de la ISS entren al hábitat para instalar sensores internos que permitan monitorear la temperatura, los niveles de radiación y los impactos de pequeños micrometeoritos y de chatarra espacial. Según dijo Rajib Dasgupta, gestor de la integración técnica de BEAM en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston,Texas.

Así mismo los oficiales aseguraron que la dinámica de la inflación es desconocida, por lo que se han instalado sensores a ambos lados del tejido del BEAM para medir cómo funciona el despliegue.

“Este tipo de arquitectura no se ha inflado antes”, aseguró Robert Bigelow, fundador de la compañía que lleva su nombre, antes del lanzamiento del BEAM. “No estamos 100 por ciento seguros de su comportamiento. Esta es una estación de prueba. Ese es el punto aquí, en todos los aspectos”.

Bigelow Aerospace lanzó dos satélites inflables en 2006 y en 2007. “Estas misiones denominadas Genesis 1 y 2, se desempeñaron más allá de las expectativas”, dijo Kauke.

“Lo que aprendimos de esos dos programas es que la tecnología funciona, y probamos que nuestros materiales y nuestros procesos de ensamblaje funcionan”, dijo Kauke.

Las estructuras inflables tienen muchos beneficios, principalmente la capacidad de lanzar módulos en espacios limitados dentro de cohetes existentes, de igual manera son mucho más livianos que los módulos metálicos convencionales.

Bill Gerstenmaier, director del Departamento de Operaciones y Exploración Humana de la NASA, dijo el mes pasado que la agencia espacial está impaciente por ver los resultados de la demonstración del módulo BEAM.

“¿Logrará satisfacer todos los objetivos que pretende cumplir? Se presupone que éste tendrá una mejor protección contra los micrometeoritos y contra los escombros, mejor protección térmica, mejor acústica y con esta prueba veremos si logra cumplir con todas estas expectativas”, dijo Gerstenmeaier. “También esperamos entender cómo usar un volumen considerablemente grande, pues no hemos experimentado esto antes”.

Fuente: Space Flight Now

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Edna Molina Bacca

Acerca de Edna Molina Bacca

Ingeniera Química. Siempre ha estado traída por el espacio, su magnitud y sus misterios. Entusiasta de la astronomía desde pequeña y recientemente interesada en los modelos cosmológicos, evolución estelar y viajes espaciales. Actualmente está realizando una maestría en Ingeniería química en la Universidad de Calgary (Canadá). El tema de su tesis se relaciona con el tamaño y posicionamiento de turbinas de viento y celdas fotovoltáicas para proveer energía limpia a una ciudad.