Otra búsqueda SETI no encuentra señales extraterrestres

Ilustración artística de las luces de las ciudades en un planeta extraterrestre. Crédito: David A. Aguilar.

Ilustración artística de las luces de las ciudades en un planeta extraterrestre. Crédito: David A. Aguilar.

Probablemente, la vida inteligente es relativamente rara en la Vía Láctea, con menos de uno en un millón de sistemas solares que albergan civilizaciones lo bastante avanzadas para emitir señales de radio, según un nuevo estudio.

Un equipo de investigación que incluye a la reconocida buscadora de extraterrestres Jill Tarter –modelo de la astrónoma Ellie Arroway en la famosa novela “Contacto” de Carl Sagan- estudió docenas de estrellas y sus planetas en busca de señales de radio de civilizaciones extraterrestres. El equipo terminó con las manos vacías.

“No se encontraron señales de origen extraterrestre”, concluyen los investigadores en el estudio, que ha sido aceptado para ser publicado en The Astrophysical Journal.

En busca de señales de vida inteligente

El equipo seleccionó 86 estrellas usando datos del telescopio espacial Kepler de la NASA, y también observó 19 estrellas que casualmente encajaban en el rango cuando buscaron los objetivos primarios. (Un planeta candidato resultó ser un falso positivo, reduciendo la cantidad total de objetivos a 104.)

Los investigadores trabajaron con el catálogo de candidatos planetarios de Kepler, que en ese momento incluía 1.235 posibles exoplanetas. (Esa cantidad es ahora de 2.740, con 105 de ellos confirmados hasta la fecha.)

Los astrónomos limitaron su búsqueda a estrellas que albergan cinco o seis candidatos a planeta, algunos de los cuales residen dentro de la zona habitable; el rango de distancias desde una estrella donde puede existir agua líquida en la superficie de un planeta. Las estrellas seleccionadas se encuentran a aproximadamente 1.000 a 1.500 años-luz de la Tierra.

Las señales de radio en bandas estrechas son un posible indicador de vida inteligente, dado que los humanos generan dichas señales en la Tierra.

Así que usando el Telescopio Green Bank en Virginia Occidental, el equipo investigó cada sistema estelar durante cinco minutos entre febrero y abril de 2011. Examinaron los planetas en un rango de radiofrecuencia de 1,1 a 1,9 GHz, que es entre las bandas que usan los teléfonos móviles y la televisión en la Tierra.

Este rango de frecuencias incluye un “abrevadero” entre los 1,4 y 1,7 GHz, donde el hidrógeno y el hidroxilo (ambos compuestos por agua) emiten señales de procesos cuánticos detectables por los radiotelescopios.

“La analogía es que el abrevadero es donde los animales se dirigen en el desierto, así que quizá esta banda de frecuencias es un lugar de reunión común para los extraterrestres”, dijo a Space.com el principal autor del estudio, Andrew Siemion de la Universidad de California, Berkeley.

Los investigadores examinaron los datos en busca de planetas transmitiendo señales en una banda estrecha de 5 Hz, que es considerada demasiado estrecha para ser transmisiones de una fuente natural. Terminaron con las manos vacías.

Una en un millón

Basados en sus resultados, los investigadores calcularon que probablemente menos de una de cada millón de estrellas en la Vía Láctea alberga una civilización lo suficientemente avanzada para emitir señales detectables.

Pero podría haber millones de civilizaciones allí fuera esperando ser encontradas, añadieron los científicos, ya que se piensa que miles de millones de planetas similares a la Tierra pueblan la Vía Láctea.

El equipo también advirtió que buscar un tipo particular de señal podría haber reducido sus probabilidades de encontrar algo.

“En particular, no podemos ofrecer un argumento de que una civilización inteligente y avanzada necesariamente produce emisiones de radio en una banda estrecha, sea intencional o no”, expone el estudio. “Por lo tanto solo estamos investigando un subconjunto potencial de dichas civilizaciones, donde el tamaño del subconjunto es difícil de estimar”.

Los investigadores reconocieron que las señales de radio estrechas se ven sometidas a interferencias del medio interestelar –un gas poco denso que flota entre las estrellas- y el viento solar, que es un flujo de partículas provenientes de la estrella. Sin embargo, no previeron la interferencia de estos fenómenos en sus observaciones en el estudio actual, dada la distancia de los objetivos estelares.

El equipo volverá a usar el Telescopio Green Bank para perfeccionar su búsqueda en los próximos meses, observando especialmente estrellas que tienen dos planetas alineados en relación a la Tierra. Los científicos esperan ‘escuchar’ como un planeta se comunica con el otro, si los planetas están transmitiendo señales en primer lugar.

Comunicación entre exoplanetas

En la siguiente etapa de la investigación, se intentará ‘escuchar’ comunicaciones entre dos exoplanetas. Crédito: Universidad de California, Berkeley.

También planean realizar observaciones regulares, con el telescopio monitoreando automáticamente las señales cuando otros equipos científicos hacen investigaciones diferentes.

Esta fue la primera vez que el telescopio fue usado para un trabajo de búsqueda de extraterrestres, añadió Siemion. En el futuro, radiotelescopios más sensibles, como el Square Kilometer Array (SKA), pueden ser capaces de encontrar señales más débiles que las que podemos detectar ahora, dijo.

Fuente: SPACE

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