Los rayos cósmicos podrían ayudar a darle su color a la Gran Mancha Roja de Júpiter

Gran Mancha Roja de Jupiter

Gran Mancha Roja de Júpiter. Crédito: NASA/JPL.

El persistente remolino que caracteriza la atmósfera de Júpiter, que es lo suficientemente grande como para “tragarse” un planeta del tamaño de la Tierra, y que a su vez ha sido apodado como la Gran Mancha Roja, podría obtener su inconfundible color de los compuestos de azufre generados cuando los rayos cósmicos y la luz ultravioleta descomponen una sustancia presente en las nubes del planeta, como sugiere una investigación reciente.

Dicha sustancia, poco estudiada, se denomina hidrosulfuro de amonio (NH4SH) y es típicamente un sólido incoloro que a las condiciones prevalentes de la atmósfera joviana se encontraría formando el núcleo de granos de hielo o un recubrimiento sobre otras partículas. Sigue leyendo

Claves sobre el misterioso origen de los rayos cósmicos

Nuevas observaciones muy detalladas de los restos de una supernova de mil años han revelado claves sobre el origen de los rayos cósmicos. Por primera vez, las observaciones sugieren la presencia de partículas de rápido movimiento en los remanentes de la supernova que podrían ser precursoras de estos rayos cósmicos.

Observaciones del frente de choque del remanente de la supernova SN 1006. Crédito: ESO, Radio: NRAO/AUI/NSF/GBT/VLA/Dyer, Maddalena & Cornwell, Rayos X: Observatorio Chandra de rayos X; NASA/CXC/Rutgers/G. Cassam-Chenaï, J. Hughes y colaboradores, Luz visible: telescopio óptico Curtis Schmidt de 0,9 metros; NOAO/AURA/NSF/CTIO/Middlebury College/F. Winkler y Digitized Sky Survey.

Observaciones del frente de choque del remanente de la supernova SN 1006. Crédito: ESO, Radio: NRAO/AUI/NSF/GBT/VLA/Dyer, Maddalena & Cornwell, Rayos X: Observatorio Chandra de rayos X; NASA/CXC/Rutgers/G. Cassam-Chenaï, J. Hughes y colaboradores, Luz visible: telescopio óptico Curtis Schmidt de 0,9 metros; NOAO/AURA/NSF/CTIO/Middlebury College/F. Winkler y Digitized Sky Survey.

En el año 1006, pudo verse una nueva estrella en los cielos australes, y su presencia fue ampliamente registrada por todo el mundo. Era muchas veces más brillante que el planeta Venus y podría haber rivalizado en brillo con la Luna. Era tan brillante en su máximo que arrojaba una sombra y era visible durante el día. Más recientemente los astrónomos han identificado la ubicación de la supernova y la han nombrado SN 1006. También han encontrado un refulgente anillo de material en expansión en la constelación austral de Lupus (El Lobo) que constituye los restos de la vasta explosión. Sigue leyendo

Las ‘bandas’ de una supernova tienen pistas sobre un misterio cósmico

Remanente de la supernova Tycho. Crédito: NASA/CXC/Rutgers/K.Eriksen y colaboradores/DSS

El descubrimiento de “bandas” de rayos-X en los restos de una supernova puede ayudar a los astrónomos a aprender cómo algunas de las partículas de mayor energía de nuestra galaxia alcanzan sus increíbles velocidades, sugiere un nuevo estudio.

El Observatorio Chandra de Rayos-X de la NASA detectó un patrón de rayos-X sorprendentemente regular en un conocido remanente de supernova llamado Tycho. Las nuevas observaciones proporcionan la primera prueba directa de que un evento cósmico puede propulsar partículas a energías 100 veces superiores que aquellas logradas por los aceleradores más potentes de la Tierra, dijeron los investigadores. Sigue leyendo